Estados Unidos: Impacto de las redes sociales en la salud mental de los jóvenes

Morgan Pieper, una adolescente estadounidense, comenzó a usar las redes sociales a los 12 años, inicialmente de manera limitada. Sin embargo, con el tiempo se volvió adicta, abriendo múltiples cuentas con nombres falsos en plataformas como Instagram y Snapchat sin el conocimiento de su familia.

Su madre, Kristina Cahak, notó cambios en el comportamiento de Morgan, como problemas para dormir y cierta melancolía. A los 13 años, Morgan empezó a autolesionarse, lo que llevó a su madre a buscar ayuda profesional. Aunque inicialmente mejoró, continuó publicando contenido relacionado con la depresión, autolesiones y suicidio en sus cuentas secretas.

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La familia descubrió esta vida digital oculta de Morgan después de su trágico suicidio a los 15 años en 2015. Kristina describe a Morgan como una persona increíblemente inteligente, sensible, divertida y carismática, y lamenta no haber detectado las señales de su sufrimiento mental.

Kristina es una de las muchas madres y padres que están demandando a las empresas de redes sociales como Meta (Facebook e Instagram), Snap (Snapchat); Google (YouTube) y ByteDance (TikTok) por los presuntos daños físicos, mentales y emocionales que sufren los niños y adolescentes al usar estas plataformas.

Demandas en Estados Unidos contra empresas de redes sociales

Las demandas alegan que las prácticas de estas empresas contribuyen a una crisis de salud mental entre los jóvenes y exigen que tomen medidas para proteger a los usuarios más jóvenes y proporcionen indemnizaciones en algunos casos.

Aunque las empresas niegan las acusaciones y afirman implementar medidas de seguridad, los demandantes argumentan que estas medidas son insuficientes y mal supervisadas. La preocupación por la salud mental de los jóvenes; en relación con el uso de las redes sociales es un tema de debate y estudio en Estados Unidos.

BBC