Zapatillas robadas del ‘Mago de Oz’ aparecen después de 13 años

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Trece años después de haber sido robadas de un museo en el norte de Minnesota, las zapatillas de lentejuelas que la actriz Judy Garland usó en El Mago de Oz (The Wizard of Oz, de 1939) fueron recuperadas por las autoridades federales.

Las zapatillas de rubí fueron extraídas de una pequeña vitrina en el Museo de Judy Garland en Grand Rapids por alguien que se trepó por una ventana y allanó el recinto en agosto de 2005. Estaban aseguradas por un millón de dólares. Las autoridades ofrecieron una recompensa inicial de 250 mil dólares, y un admirador en Arizona ofreció otro millón de dólares en 2015.

El FBI anunciaría los detalles de la recuperación este martes en una conferencia de prensa a la que asistirían el fiscal federal para Dakota del Norte, Christopher Myers y el jefe de la policía de Grand Rapids, Scott Johnson.

 

Las zapatillas se exhibían en el museo como un préstamo del coleccionista de objetos de Hollywood, Michael Shaw. Otros tres pares que Garland usó en el filme están en manos de la Academia de las Artes y Ciencias Cinematográficas, el Smithsonian y un coleccionista privado, destaco Excelsior

Las zapatillas de rubí son clave en la película de 1939. Tras aterrizar misteriosamente en la colorida Tierra de Oz luego que un tornado azotara su granja en Kansas, el personaje de Garland, Dorothy, debe chocar los tacones de los zapatos tres veces y repetir "no hay lugar como el hogar" para volver a casa.

Los zapatos están fabricados con una docena de materiales diferentes que incluyen pulpa de celulosa, hilo de seda, gelatina, plástico y vidrio. La mayor parte del color rojo proviene de las lentejuelas, pero los lazos de los zapatos contienen cuentas rojas de vidrio.

El Mago de Oz, parte en blanco y negro y parte a color, fue un éxito de taquilla que ganó múltiples premios Oscar, incluyendo a Mejor Película y Cinematografía.

Garland, cuyo verdadero nombre era Frances Gumm, vivió en Grand Rapids, uno 320 kilómetros (200 millas) al norte de Minneapolis, hasta los cuatro años y medio, cuando su familia se mudó a Los Ángeles. Murió de una sobredosis de barbitúricos en 1969.

El Museo de Judy Garland, que abrió en 1975 en la casa en la que vivió, dice que tiene la colección más grande de artículos de Garland y de El Mago de Oz.