Sergio Pérez vive una emotiva jornada en el GP de México

La ajetreada semana de Sergio Pérez no terminó con un ascenso al podio. De cualquier modo, el piloto mexicano vivió el domingo una emotiva jornada en el Gran Premio de su país.

Pérez terminó en el octavo puesto, tras una complicada carrera, en la que tuvo que correr las últimas 20 vueltas con neumáticos desgastados. Se ubicó un puesto por delante del lugar en que largó, para sumar puntos por tercera carrera consecutiva.

Pero un error de estrategia estuvo a punto de costarle caro.

«Fue quizá una de las carreras más difíciles de mi carrera porque tuvimos un poco de mala suerte al final con el safety car y tuvimos que mantenernos en competencia con rivales que traían llantas nuevas tanto adelante como atrás», dijo Pérez al final de la carrera. «Estoy contento por los puntos, era lo máximo que podíamos dar hoy. Creo que fue una mala estrategia porque pudimos terminar dentro de los primeros cinco».

El mexicano, quien no participaba en ninguna competencia en su país desde que tenía 12 años, fue arropado por más de 100.000 espectadores que acudieron al Autódromo Hermanos Rodríguez de la capital, el cual lució sus mejores galas luego de una renovación que costó más de 50 millones de dólares.

«Fue una carrera rara y pensaba que estaba soñando. Al final no me creía que ya había corrido en mi país, porque se me pasó muy rápido a pesar de que fue una carrera muy dura por todas las circunstancias», añadió Pérez, de 25 años. «Hoy sentía que 120.000 personas estaban en mi coche conmigo, aún me cuesta asimilar todo esto que es lo que había soñado».

Pérez fue el rostro de la carrera desde que el año pasado se confirmó el retorno de la máxima categoría al país luego de 23 años. En los días previos, el mexicano tuvo que atender decenas de eventos promocionales, pero sobre la pista nunca se distrajo.

Antes de iniciar la competencia, Pérez se dejó mimar por su público en la zona de curvas que está en medio de las gradas de lo que antes fue un estadio de béisbol. Se tocó el corazón en varias ocasiones mientras los gritos de «Checo», «Checo», resonaban hasta la pista.

«Sí sentía el cariño de la gente, cuando di la primera vuelta lo grabé porque es algo que quiero enseñarles a mis hijos. Siempre recordaré ese momento en mi mente como uno de los más especiales de mi vida», añadió.

Pérez estuvo casi toda la carrera librando una batalla con los pilotos de Toro Rosso, el holandés Max Verstappen y el español Carlos Sáinz, a quienes consiguió rebasar hasta la vuelta 52. «Checo» adelantó a Sainz en la zona de curvas donde horas antes había dedicado la carrera a los aficionados y puso de pie al autódromo.

Con ese rebase, el mexicano consiguió trepar al séptimo puesto y estaba con esperanza de que ver algún traspiés de los pilotos de enfrente, pero un choque de Sebastian Vettel trajo consigo el ingreso del safety car y el mexicano ya no pudo mantener esa posición y la ventaja que tenía sobre los demás se evaporó.

«Tuvimos mala suerte con el safey cart porque íbamos bien y eso le ayudó a los que ya habían hecho dos paradas. Mantener la posición en las últimas vueltas fue duro, más de lo que pareció», agregó. «Fue un milagro el mantener la posición, es una estrategia con la que hemos tenido suerte en algunas ocasiones pero en otras no».

En Rusia, el esperar con un solo cambio de neumáticos fue bueno para Pérez porque en las últimas vueltas, un accidente lo catapultó al quinto podio de su carrera.

«Con la estrategia queríamos terminar en quinto y sexto y lo habríamos logrado sin el safety car, pero tuvimos mala suerte», agregó Pérez, quien se sobrepuso a la presión de correr en casa ante una afición que quería verlo triunfar. «Sí afecta, pero en el buen sentido, por toda la buena vibra que me ha dado el país».

«Me llevo el cariño que recibí de parte de todo un país, es el fin de semana más especial de mi vida. Ya había dicho que lo sería sin importar el resultado pero fue bueno que pude darle una alegría a la gente que hizo el esfuerzo por pagar boletos tan caros, es algo que no olvidaré», concluyó Pérez.

ÉXICO (AP)