Jim Morrison, 47 años sin el “rey lagarto”

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El cantante Jim Morrison, quien fuera vocalista del grupo de rock psicodélico The Doors, además de destacar como poeta y compositor, es recordado este martes con motivo del 47 aniversario de su muerte, con algunos de sus más importantes datos biográficos.

James Douglas Morrison, nombre completo del músico, nació el 8 de diciembre de 1943 en Melbourne, Florida. Es hijo de Clara Clarke y George Morrison, un almirante de la marina estadounidense, motivo por el cual su infancia la vivió en varias bases militares de Estados Unidos.

En 1957 comenzó la secundaria y ahí nació su hábito por la lectura, figurando autores como Kerouac, Nietzsche, Rimbaud, Baudelaire y Ginsberg, entre muchos otros.

 

A los 19 años se marchó de su casa, siendo un muchacho alto, fornido y desarrapado que podía utilizar la misma camisa día tras día, pues prefería comprarse libros que ropa.

En 1961 ingresó a la universidad de Florida y tres años después se trasladó a Los Ángeles, California, donde realizó estudios cinematográficos. Durante esta época Jim comenzó a escribir poesía, actividad en la que tuvo éxito.

En 1965, tras graduarse, tuvo un encuentro casual con Ray Manzarek, como un medio de difusión para su poesía. Pero esto tuvo un resultado mayor, ya que aceptó formar junto con él en los teclados, Robbie Krieger en la guitarra y John Densmore en la batería, el grupo The Doors.

En sus inicios, la banda difícilmente llegaba a los escenarios y como no disponía de un amplio repertorio, alargaba los temas con improvisaciones, mientras que Morrison recitaba sus versos.

Después de ofrecer muchos conciertos por locales de Los Ángeles, consiguió un contrato para tocar en un bar conocido como "Whisky a Go Go". Durante una de estas presentaciones los músicos conocieron al productor Paul Rotchild, quien también era dueño de la discográfica Elektra Records, que les propuso grabar un disco de inmediato.

En 1967 hicieron su primer disco, The Doors, y lograron colocar en la cima de las listas de popularidad temas como Light my fire y Hello, I love you, al tiempo que su fama se incrementó día con día.

Mediante esas piezas y otras como The end y Break on through, el disco contenía un aire teatral, influido por las actuaciones de Morrison; en general, los temas de The Doors aludían al sexo y las drogas.

Pronto los seguidores del grupo se convirtieron en verdaderos fanáticos y su gran aliciente en sus actuaciones era ver a Morrison entrar en trance a la mitad de una interpretación, recitar poesía, o bailar como un loco.

Endiosado por la multitud, Jim Morrison despreciaba a la autoridad, e inclusive en el transcurso de un concierto se atrevió a mostrar sus genitales en el escenario y fue detenido por escándalo público.

En los años 1967-68 Morrison subía al escenario bajo los efectos del alcohol, de las drogas, o de ambos, y su imagen aparecía bajo un manto de rebeldía que toda una generación adoptó como propia; sus conciertos, entonces, no se podían programar, pues nadie estaba en condiciones de adelantarse a los caprichos de la estrella del rock.

Sin embargo, hacia 1968 la banda lanzó Waiting for the sun, producción discográfica en cuyas canciones se cambió el contenido sexual por temas con mensaje social.

En 1969 los músicos editaron Morrison hotel, en alusión al hotel elegido para la portada del disco, y en el que todos los temas estaban compuestos por Jim, aunque para alguno de ellos contó con la colaboración de sus compañeros.

Agobiado por las presiones y cansado de ser una estrella de rock, sobre todo por la persecución de la prensa y de la policía, ese mismo año Morrison decidió refugiarse en París, Francia, donde se dejó crecer la barba y engordó varios kilos, por lo que resultaba prácticamente irreconocible.

Durante esta época y con su verdadero nombre publicó tres libros de poemas: The lords, The new creatures y An american prayer.

En junio de 1971 la banda grabó L.A. woman, cuando Morrison se encontraba en París. Un mes después, el 3 de julio, fue encontrado muerto en la bañera de su habitación, víctima de un infarto.

Ante este panorama surgieron de inmediato las más fantasiosas dudas sobre su deceso, más aún porque su ataúd estaba precintado, es decir, nadie vio a Morrison muerto; su certificado de defunción era prácticamente ilegible, además de que en casos de fallecimiento dudoso correspondía hacer una autopsia y no se practicó.

La única testigo de su deceso fue su esposa Pam, quien también en circunstancias poco claras murió en 1975.

Los que defendían la hipótesis de que Morrison estaba vivo sostenían que dicha versión se debía a que había una orden de arresto en contra del cantante, a quien, decían, le esperaba una condena, por lo tanto tuvo que fingir su fallecimiento.

Actualmente su tumba, en el Cementerio Pre-Lachaise, es la cuarta atracción turística más visitada de París. En 1991, bajo la dirección de Oliver Stone y con la actuación de Val Kimmer como "El Rey Lagarto", fue lanzada la película The Doors, filme biográfico del cantante.

En 2000, Morrison fue interpretado por el actor Ashton Kutcher en la película Esa chica me pone. En 2009, los integrantes de The Doors lanzaron un disco inédito que fue grabado durante una presentación en 1970 en la ciudad de Nueva York.

Un año después se estrenó el filme When you’re strange: a film about The Doors, que narra la época escolar de los integrantes de la mítica agrupación, hasta la etapa en la que ofrecieron conciertos.

Además, en la Ciudad de México el músico mexicano Héctor Ortiz le rindió tributo a Morrison y a The Doors con un show en el legendario teatro Blanquita.

Acompañado de músicos de este país y caracterizado como "El Rey Lagarto", Ortiz interpretó éxitos como Light my fire, The end, Roadhouse blues y Riders on the storm.

Ese mismo año, Morrison fue evocado en la película mexicana Euforia, del director Alfonso Corona, ya que el protagonista es un nostálgico rockero retirado que añora sus mejores años, por lo que vistió y actúa como el vocalista de The Doors.

En 2011, Morrison fue recordado con un homenaje musical a cargo de sus excompañeros Robbie Krieger y Ray Manzarek. Los músicos, quienes preservan el legado de The Doors, le rindieron tributo póstumo en el foro Le Bataclan en París, Francia.