Croacia elimina a Dinamarca, jugará con Rusia

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Danijel Sucasic atajó tres penales en una definición desde los 12 pasos y puso el domingo a Croacia en los cuartos de final de la Copa Mundial, donde se medirá con Rusia.

Los 90 minutos reglamentarios y un alargue de 30 terminaron 1-1, después de dos goles madrugadores y de que Kasper Smeichel le atajase un penal a Luka Modric.

Y en los penales Sucasic se vistió de héroe al contener los remates de Christian Eriksen, Lasse Schone y Nicolai Jorgensen.

Schmeichel contuvo otros dos tiros, pero se quedó corto.

Croacia jugará ahora con una Rusia que unas pocas horas antes eliminó a España al ganar otra definición por penales después de que el partido y un alargue terminasen también 1-1.

El defensor danés Mathias Jorgensen abrió la cuenta al primer minuto, luego de que la zaga croata no pudo despejar un saque lateral largo, y Mario Manzukic empató dos minutos después, cuando un rechazo de un defensor pegó en el rostro de otro y le dejó el balón servido al ariete de la Juventus.

Croacia dejó escapar la oportunidad de evitar los penales precisamente desde los 12 pasos a los 115, pero Schmeichel le adivinó la intención a Modric y se lo atajó, tirándose a su izquierda. Modric se vengó después batiéndolo en la definición desde los 12 pasos, aunque con un poco de suerte, ya que su tiro fue bajo y al medio, y casi es atajado.

La selección Croata fue una sombra del equipo que derrotó a Argentina por 3-0 y que sorteó la primera ronda con tres victorias, dando la razón a quienes vaticinaban que podía ser una de las sorpresas del torneo.

En ningún momento mostró el juego fluido de sus anteriores presentaciones ante una Dinamarca que pone énfasis en la defensa y que le cerró todos los espacios. Modric hizo su generoso despliegue de siempre, lo mismo que Ivan Rakitic, el jugador más peligroso de su equipo con remates de larga distancia. Dos motivaron lucidas intervenciones lucidas de Schmeichel y un tercero pasó muy cerca de un poste.

Pero el resto del equipo cayó en la telaraña que le tejieron los daneses, que impusieron su juego rústico a base de marca y pelotazos. Probaron tan solo un par de veces a Sucasic, que no se dejó sorprender.

Ambos equipos lucieron conservadores, más preocupados de no perder que de buscar el arco contrario, y el partido transcurrió así sin acciones de riesgo frente a los marcos.