Renuncia fundadora y editoras de revista vaticana de mujeres

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CIUDAD DEL VATICANO (AP) — La fundadora y el comité editorial de la revista de mujeres del Vaticano renunciaron tras lo que dijeron fue una campaña vaticana para desacreditarlas y ponerlas “bajo el control directo de los hombres”, algo que se acentuó tras denunciar los abusos sexuales a monjas cometidos por sacerdotes.

El comité editorial de “Women Church World”, una publicación mensual que se publica junto al periódico del Vaticano, L’Osservatore Romano, anunció su decisión en el editorial previsto para el 1 de abril y en una carta abierta al papa Francisco que fue entregada el martes a The Associated Press.

“Estamos tirando la toalla porque nos sentimos rodeadas de un clima de desconfianza y de progresiva deslegitimación”, escribió la fundadora de la publicación, Lucetta Scaraffia, en el editorial, que se imprimió la semana pasada pero todavía no se ha publicado.

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Scaraffia contó a la AP que la decisión se tomó luego de que el nuevo editor de L’Osservatore, Andrea Monda, le dijo a principios de año que asumiría el cargo de editor de la publicación. Monda reconsideró su decisión tras la amenaza del comité editorial de renunciar y luego de que los semanarios católicos que distribuyen traducciones de “Women Church World” en Francia, España y Latinoamérica, anunciasen que dejarían de hacerlo, agregó.

“Tras los intentos de ponernos bajo su control, llegaron los intentos indirectos de deslegitimizarnos”, agregó citando a otras mujeres que se incorporaron a L’Osservatore “con una línea editorial opuesta a la nuestra”.

El efecto, agregó, era “oscurecer nuestras palabras, deslegitimizándonos como parte de las comunicaciones de la Santa Sede”.

El Vaticano no realizó comentarios al respecto el martes.

Scaraffia lanzó el suplemento mensual en 2012 y supervisó su crecimiento hasta convertirse en una publicación vaticana independiente que da voz a las mujeres, está realizada por mujeres y aborda asuntos de interés para toda la institución. “Women Church World” tenía independencia editorial de L’Osservatore aunque se publicaba bajo su auspicio.

En su último editorial, el comité dijo que “ya no existen las condiciones” para seguir trabajando con L’Osservatore en referencia a sus iniciativas con otras colaboradoras.

“Están regresando a la práctica de seleccionar a las mujeres que aseguran obediencia”, denunció el texto. “Están regresando a la autoreferencia clerical y están renunciando a la ‘parresia’ (la libertad de hablar libremente) que el papa Francisco busca con frecuencia”.

Las dimisiones son el último revuelo en el departamento de comunicación del Vaticano tras la sorpresiva renuncia a finales de diciembre del vocero de la Santa Sede y su mano derecha por diferencias estratégicas con Paolo Ruffini, prefecto del dicasterio de comunicaciones.

Scaraffia, profesora de historia y periodista, era quizás la mujer de más alto perfil en el Vaticano, una reconocida feminista que, sin embargo, se ajustaba a la línea de la doctrina oficial. Esto no supone que no provocase malestar con su frecuente queja de que la mitad de la humanidad _ la responsable de transmitir la fe a las futuras generaciones _ es simplemente invisible para los hombres a cargo de la Iglesia católica.