Doctor publica libro sobre cómo plantear la muerte a pacientes

El doctor Angelo Volandes recuerda el día en que tuvo que hacer una reanimación cardiopulmonar presionándole las costillas a un anciano con salud frágil, que se estaba muriendo de un cáncer a los pulmones, en un claro ejemplo de los dilemas que hay que enfrentar rutinariamente.

Dado que el paciente nunca especificó si quería o no que se lo sometiese a tratamientos extremos para mantenerlo vivo, el hospital tuvo que intervenir. El hombre, de todos modos, falleció a los pocos días.

Volandes, investigador de la Facultad de Medicina de Harvard, trata hoy de fomentar conversaciones francas acerca del tipo de atención que se le debe dar a un paciente que se acerca al final de su vida, ofreciendo videos que ilustran las diferentes opciones.

«La idea es darle al paciente la posibilidad de decidir por sí mismo», explicó Volandes, quien describe su programa en un nuevo libro titulado «The Conversation» (La conversación).

La mayor parte de la gente dice que prefiere morir en su casa, recibiendo tratamiento para aliviar los dolores, pero el prestigioso Instituto de Medicina afirma que con frecuencia reciben tratamientos no deseados y sufren más de la cuenta. Una de las principales razones para ello es que a los médicos les cuesta hablar de la muerte y los pacientes no saben cómo plantear el tema. El instituto está recomendando políticas diseñadas para que sea el paciente, no el médico ni las circunstancias, el que decida el tipo de tratamiento que va a recibir. Y todo comienza con una charla franca.

«Estas conversaciones deberían ser parte del ciclo de la vida, no tener lugar al final de la vida», expresó Philip Pizzo, de la Universidad de Stanford, quien es copresidente del grupo del instituto que se reúne periódicamente para implementar las recomendaciones. «Al margen de lo que decida el paciente, si recibir más o menos (tratamiento), ambas opciones son importantes y debemos acatar su preferencia».

WASHINGTON (AP)