Finaliza trilogía erótica

La adap­tación al cine de la trilogía erótica que más ha dado que hablar parece estar llegando a su fin con Cincuenta sombras liberadas, basada en la histo­ria de amor entre una joven estudiante y un exitoso em­presario firmada por la britá­nica E.L. James y salpicada de prácticas sadomasoquistas.

Con James Foley como di­rector, la película sigue los pa­sos de la novela homónima en la que los protagonistas, Anastasia Grey (papel inter­pretado por Dakota Johnson) y Christian Grey (Jamie Dor­nan) pasan por el altar y ella se tiene que acostumbrar al esti­lo de vida de su nuevo marido, un musculoso financiero.

 

Los tráilers presentados confirman que volverá a ha­ber pasión y escenas de sexo, pero también traición y dudas entre la joven pareja, ahora que han decidido dar el paso de convertirse en marido y mujer.

El filme, rodado en París y Vancouver, se estrenará el 9 de febrero en Estados Uni­dos, justo a tiempo para la cita de San Valentín, el Día de los Enamorados en gran parte del mundo, sentenció Excelsior

La trilogía regresará con la carga de atención habitual y la presión por las críticas recibi­das sobre las dos entregas an­teriores. Johnson, hija de Don Johnson y Melanie Griffith, aseguró en una entrevista con la revista Vogue que no en­tiende las opiniones constan­tes sobre su trabajo.

“Es como un incesante sonido de mosquito. Es muy extraño. La gente se siente con la necesidad no sólo de juzgar a todo el mundo todo el tiempo, sino de pronunciarse sobre el tema. Es muy aburri­do. Una pérdida de energía y tiempo”.

Cierto es que la saga no ha sido igual de benevolente con sus protagonistas. A ella, pese a las críticas, parece haberle traído más exposición, como ya se vio el pasado domingo al presentar uno de los premios en los Globos de Oro; y tra­bajo, con papeles de peso en cintas como How to Be Single, don­de lleva la voz can­tante, y otras dos más que es­tán en proceso de posproducción.

El británico Jamie Dornan ha mantenido un perfil más bajo, con menos presencia en la gran pantalla y sin haber reanuda­do su trabajo en televisión tras haber participado en Once Upon a Time y en The Fall. A nadie se le escapa que las crí­ticas a la primera parte de la franqui­cia fueron feroces y que las represalias para la carrera de ambos protagonis­tas podían hacerse sentir.

Aun así, ninguno de los dos decidió bajarse del barco y continuó adelante con la trilogía que ahora llega a su fin y que pese a todo, han logrado cumplir con su obje­tivo en taquilla (al menos en el caso de las dos primeras).

En 2015, Cincuenta sombras de Grey fue uno de los grandes estrenos del año, con una recaudación de 166 millones en Estados Unidos y otros 404 millones a ni­vel internacional, suficiente como para justificar el seguir adelante.

Cincuenta sombras más oscuras cosechó dos años después 110 millones de dó­lares en la taquilla de Estados Unidos y 310 en total.

Para esta tercera parte se espera un resultado ligera­mente peor que la segunda entrega, pero aún suficiente como para considerarla una inversión rentable. Una buena señal son las conversaciones que están dominando las re­des sociales a raíz de la salida de su último tráiler y que indi­can que hay interés en acudir a las salas de cine a ver el cie­rre de la trilogía erótica.

La cinta de Foley, que se encargó también de dirigir la segunda entrega de la saga, puede ayudar a comenzar el año con mejor pie para la ta­quilla tras un 2017 lleno de al­tos y bajos. El erotismo ya es una tradición en Hollywood.