Los Orioles volvieron a ser una potencia en el 2014

Antes de que los Orioles hicieran cualquier movimiento de impacto en enero, los aficionados se quejaron por la falta de actividad de su equipo. Se preguntaban cómo Baltimore regresaría a la postemporada con el equipo que tenían.

Pero la paciencia del vicepresidente de operaciones de béisbol Dan Duquette rindió dividendos y los Orioles firmaron a los dominicanos Nelson Cruz y Ubaldo Jiménez casi al final de la temporada muerta, enviando un mensaje que tenían altas expectativas en el 2014. Y aunque Jiménez no tuvo los resultados esperados, Cruz tuvo uno de los mejores años de su carrera y ayudó a guiar a los Orioles a su primer título de la División Este de la Liga Americana desde 1997.

Sin Matt Wieters, Manny Machado ni Chris Davis, Baltimore barrió a los Tigres en la Serie Divisional de la Liga Americana y avanzaron a la Serie de Campeonato, donde fueron barridos por los Reales en cuatro encuentros. El cuerpo monticular progresó bajo el nuevo coach de pitcheo Dave Wallace y el coach del bullpen Dom Chiti, y el cerrador Zach Britton se adueñó de la novena entrada para ayudar al club a despegarse del resto de la división en la segunda mitad de la campaña.

¿Ahora qué deberán pensar los aficionados tras otra temporada muerta de poca actividad y en la que Cruz y Nick Markakis partieron a nuevos equipos? Duquette ha expresado varias veces que confía en su núcleo de jugadores, y aunque varios deberán ganarse un puesto, los Orioles piensan que de nuevo pueden ser contendientes.

Sin embargo, antes de que todo eso se resuelva, vale la pena recordar los cinco momentos que sobresalieron en la temporada 2014 de los Orioles.

5. Inversiones en la Primavera

Primero llegó Jiménez, quien firmó por cuatro años y US$50 millones. Días después, Baltimore pactó con Cruz por un año y US$8 millones. Duquette sorprendió a todos al dejar ir una selección del draft para adquirir a agentes libres y recalcó que este era el momento para que el equipo ganara.

La contratación de Cruz ayudó a la ofensiva a superar algunos malos momentos y la prensa de Baltimore lo premió como el Jugador Más Valioso del conjunto. Es difícil imaginarse lo que hubiera sido del equipo sin Cruz.

4. Un toletero suspendido

La noticia de la suspensión de 25 juegos de Davis por violar el reglamento antidrogas de MLB sacudió a la ciudad, y al mundo del béisbol en general. Davis, quien encabezó las Grandes Ligas en el 2013 con 53 jonrones y 138 remolcadas, se disculpó por medio de un comunicado emitido por el sindicato de jugadores.

Para la próxima temporada a Davis se le permitirá tomar el medicamento Adderall para tratar su trastorno de déficit de atención por hiperactividad y estará bastante motivado debido a la manera en que terminó su año.

Incluso sin la sanción, que le costó todos los juegos de postemporada con su equipo y lo verá perderse el Día Inaugural en el 2015, Davis había tenido una campaña para el olvido en el plato. Bateó .196 con 26 vuelacercas y 72 remolcadas antes de su suspensión.

3. Lesiones impactantes a sus estrellas

La suspesión de Davis fue un gran golpe para los Orioles en parte porque tampoco contaban con Machado ni Wieters. Es posible que aquel par de lesiones definieron a Baltimore como un equipo perseverante.

Primero perdieron a Wieters — quien venía de un gran año con el bate — por una operación _Tommy John_ a comienzos de junio. Machado, quien se perdió el primer mes de la temporada debido a una rehabilitación por una operación en una rodilla, se enteró en agosto que tendría que someterse al mismo procedimiento en la otra rodilla. Los Orioles, quienes fueron competitivos durante todo el año, fueron descartados por muchos después de las dos grandes bajas.

2. Héroes inesperados

Steve Pearce. Delmon Young. El dominicano Alejandro de Aza. Britton. Darren O’Day. La única manera en que los Orioles podían seguir a flote tras la pérdida de Machado, Wieters y Davis era si otros daban la cara. Eso fue precisamente lo que hizo el receptor novato Caleb Joseph y Duquette astutamente adquirió a Nick Hundley para darle profundidad a la receptoría.

Pearce tuvo una gran temporada y Young pegó algunos de los imparables más importantes del equipo. El canje por De Aza cerca del final de la campaña le dio un impulso al club y Britton se acopló fácilmente al noveno episodio. El derecho formó un gran grupo con O’Day, que se reforzó con la llegada de Andrew Miller, y la rotación entró en ritmo a finales de junio para mantener a Baltimore con vida pese a la falta de ofensiva.

La profundidad que Duquette siempre predica se notó desde mediados de la temporada y los Orioles siguieron ganando con un nuevo héroe cada noche.

1. Vuelve a surgir el estilo de los Orioles

Cuando Baltimore se alejó del resto de la división en septiembre fue más evidente de que no se trataba de conseguir un puesto en la postemporada, se trataba de estar en el volante. Y con su victoria 8-2 sobre los Azulejos el 16 de septiembre, los Orioles se adueñaron del
título del Este de la Liga Americana.

Los premios también le llovieron a los integrantes del equipo. Duquette fue reconocido dos veces como el Ejecutivo del Año y Buck Showalter fue galardonado como el Mánager del Año en el Joven Circuito.

MLB