¿Sabías que el tabaco afecta a tus músculos y huesos?

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Hay que entender en primer lugar que el tabaco por definición no es bueno. Pero es importante que pensemos también que no sólo es malo para los pulmones sino que a su vez está relacionado con los infartos y con el cáncer, y hay más 'dianas' que no tenemos en cuenta.   

La Fundación Española de Reumatología (FER) ha puesto en marcha la campaña 'Por tus huesos no fumes', con motivo del Día Mundial Sin Tabaco, con el objetivo de evidenciar los daños que produce fumar en el sistema inmunitario y musculoesquelético.

El tabaco presenta más implicaciones en la masa ósea, facilitando las fracturas, especialmente las de cadera, cuantificadas entre un 30 y un 100% más entre quienes fuman. Sólo por eso, el tabaco tiene un efecto negativo sobre la salud musculoesquelética.

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Fumar también contribuye al desarrollo de enfermedades reumáticas inmunomediadas como la ya mencionada artritis reumatoide (AR), el lupus, la uveítis o el síndrome de Sjögren, entre otras, que pueden condicionar de forma notable la calidad de vida de las personas que las sufren.

Tabaco y debilidad ósea

En la literatura médica está ampliamente demostrado que el tabaquismo aumenta el riesgo de desarrollar osteoporosis y causar fracturas. "Los adultos mayores que son fumadores tienen entre un 30 por ciento y un 40 por ciento más de probabilidad de fracturarse la cadera que los no fumadores de la misma edad", ha señalado la portavoz de la Sociedad Española de Reumatología y especialista en el Hospital Universitario Bellvitge de L'Hospitalet de Llobregat de Barcelona, Montserrat Romera.

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Fumar también contribuye al desarrollo de enfermedades reumáticas inmunomediadas

La nicotina presente en los cigarrillos enlentece la producción de osteoblastos, y como resultado éstos generan menos hueso. Además, la doctora ha avisado de que fumar reduce el aporte de oxígeno a los huesos y disminuye la absorción del calcio de la dieta, imprescindible para la mineralización del hueso, de manera que los fumadores desarrollan huesos más frágiles y por tanto tienen más riesgo de sufrir osteoporosis.

Gracias a los tratamientos existentes si se realiza un diagnóstico precoz y seguimiento por parte de los reumatólogos, dado que son enfermedades crónicas, la mayoría de los pacientes pueden llevar a cabo una vida normal.