¡EL EJEMPLO LO DOY YO!

¡A mí no me vengan a decir que otra persona tiene que enseñarme cómo actuar!

Me golpea durísimo que en Nicaragua se esté realizando una campaña intensa por desprestigiar a la Policía Nacional; como si se tratase de una organización innecesaria o ineficiente, cuando sabemos que, en definitiva, nuestra policía ha sido determinante para alcanzar muchas metas.

Lo peor es que son los mismos ciudadanos que participan en actos de corrupción los que denuncian las supuestas irregularidades; calificándose a sí mismos como paladines de la justicia. Pero no olvidemos que las mordidas salen primero de un bolsillo para luego depositarlas en las manos de los que las aceptan.

La policía está procediendo correctamente al dar de baja a los oficiales que aceptan sobornos; pero, ¿y usted? ¿Qué castigo recibe por ser más corrupto que ellos?

El salario de una policía en Nicaragua es sumamente bajo y al existir nicaragüenses que cometen infracciones, que violan la ley de tránsito y que recurren al soborno se está jugando con la conciencia, las emociones y el estómago de los oficiales.

¡Así es! Yo estoy del lado de esos vigilantes de la seguridad, porque no tengo dos caras y comprendo que la Policía Nacional es una institución de muchos miembros y que continúa creciendo a la par del sacrificio que es tener esa vocación de servicio.

Así como se esperan mejores porvenires para la salud, la educación, los proyectos sociales y demás; la policía también deberá empezar a fortalecerse con mayores cifras en el Presupuesto General de la República.

Pero ¿y usted? ¿Qué puede hacer? ¿Seguirse filmándose a usted mismo mientras le da «100 pesos» a un oficial que quizás no tenga para sobrevivir un día bajo el inclemente sol en alguna autopista de la capital?

¡No sea sinvergüenza ni doblemoralista, señor y señora! Usted no puede exigirle a un oficial que cumpla las leyes para dar el ejemplo.

¡El ejemplo lo tiene que dar usted! Allá ellos si no cumplen la ley, pero eso no le da derecho a usted de violarla. Ser el ejemplo hará que uno se convierta en un efecto multiplicador para que otros lo sigan.

¿Y qué si ves a un oficial sin casco manejando una moto? ¿Te vas a quitar vos el casco para seguir el mal ejemplo del policía? ¡No! Mejor hacele un llamado de atención y gritale: «¡Señor oficial, póngase el casco!» ¿Tan difícil es eso?

«Dar ejemplo no es la principal manera de influir sobre los demás; es la única manera»; dijo en algún momento Albert Einstein.
Y la única manera es hacer todo de acuerdo con nuestras leyes, sin voltear a ver al que no la cumple. Por ello, mantenga sus documentos en regla, no maneje alcoholizado, ni a altas velocidades, con su carro en perfecto estado, con prudencia.

Con todo eso sería imposible que un oficial lo detuviese y lo multase; y en caso de hacerlo asegúrese de comprobar que el policía está equivocado y proceda a denunciarlo. En caso contrario usted no tendrá problemas para continuar su trayecto. Es también sentido común el no «ganarse» una multa; por muy altas que estas sean.

La nueva ley de tránsito es una buena ley. Impone duras sanciones; pero repito, si usted cumple las normas, no debe temer nada. Y por favor, que se detengan esos sinvergüenzas que graban su propio acto de corrupción para librarse de una multa mientras posibilitan el despido de los oficiales que manipulan.

Algunos otros han grabado a oficiales abordando motos sin utilizar el casco; y vuelven a empezar los lamentos. Lo que algunos deberían pensar o analizar es que a veces los oficiales no tienen ni para el pasaje del bus y tienen que pedir «ride» en las carreteras para llegar a sus casas. Quizás no sea el caso de todos, pero por ejemplo, si alguien va por carretera sur, cerca de la academia, verán a decenas de cadetes «sacando la mano» para que alguien los pueda al menos acercar a sus hogares.

Esta campaña es cruel. No se dan cuenta de cuán importante es la policía y se dedican solo a criticarla sin buscar o proponer soluciones; y creo que no es necesario llegar a esos extremos.

A Nicaragua no han entrado, ni entrarán, las maras. Hay muchas acciones contra el narcotráfico. La seguridad ciudadana es algo que no muchos países pueden disfrutar. El involucramiento de la comunidad en las acciones. En todo esto participa activa y primordialmente la Policía Nacional de Nicaragua, ubicando a nuestro país entre los más seguros del mundo.

¡Piensen en eso!

Dar el ejemplo es la manifestación de acciones concretas para reflejar un criterio moral en nuestras vidas; pero estarnos grabando mientras le damos un par de centavos a un oficial, revela la inmunda «doblecara» que nos doblega a todos.

El ejemplo lo doy yo; no me lo tiene que dar nadie.

 

Erick Ruiz José

@Erick_Nicaragua

Periodista de TN8