En Panamá se busca que todos los televisores sean digitales

La Autoridad Nacional de Servicios Públicos (Asep) de Panamá ordenó el miércoles a los agentes económicos que comercialicen televisores, que los aparatos que vendan deben contar de forma obligatoria con el sintonizador Televisión Digital Terrestre en el formato europeo (DVB-T).

La entidad comunicó que otorgarán un plazo de seis meses a los comerciantes para que estos tengan televisores iguales o menores de cuarenta y tres pulgadas (medidos de manera diagonal de esquina a esquina), para facilitar a la audiencia la tecnología que permita la implementación de la señal digital.

 

La Asep indicó que al culminar el tiempo establecido, aquellos agentes económicos que todavía dispongan de aparatos de televisión con las especificaciones anteriores, tendrán otros seis meses para lograr su venta entre los consumidores, con el compromiso de otorgar de forma gratuita la caja decodificadora con el formato DVB-T.

La resolución de la entidad establece que vencido ambos plazos, ningún agente podrá vender televisores con estas especificaciones sin contar con el sintonizador.

La disposición exceptúa la comercialización de aquellas pantallas de televisión cuyo tamaño supere las cuarenta y tres pulgadas, siempre y cuando los comercios tengan impedimentos para adquirir los aparatos con el sintonizador DVB-T.

En Panamá, el proyecto de Televisión Digital Abierta (TDT) comprende cuatro fases, con una duración de 18 meses cada una. La primera inició en el año 2011 en las provincias de Colón (norte), Panamá y Panamá Oeste. La segunda, se desarrollará en las provincias centrales de Coclé, Herrera, Los Santos y Veraguas.

Mientras que la tercera fase abarca las provincias occidentales de Chiriquí y Bocas del Toro, y la última fase incluye la provincia oriental de Darién, fronteriza con Colombia.

La Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT) valida el cambio hacia la TDT como una revolución avanzada que permite crear oportunidades para desarrollar aplicaciones de las tecnologías de la información y de la comunicación, facilitar servicios multimedios y contribuir a un uso más eficiente del espectro radioeléctrico.

La transición durará unos diez años, entre tanto la señal analógica actual se mantendrá en el aire hasta que se cumpla el periodo fijado para el apagón total de la misma.