Violencia amargó la fiesta del fútbol italiano

Un feo brote de violencia podría empañar la coronación adelantada de Juventus como campeón de Italia por cuarto año consecutivo y el fervor derivado de la presencia de tres clubes italianos en las semifinales de las competencias europeas por primera vez en más de una década.

Juventus, que disputará las semifinales de la Liga de Campeones con Real Madrid, podría coronarse anticipadamente esta semana si le gana el miércoles a Fiorentina y Lazio pierde o empata con Parma.

Fiorentina y Napoli, por su parte, están en las semifinales de la Liga Europa.

De lo único que se habla hoy en Italia, sin embargo, es de los incidentes ocurridos el domingo antes del clásico turinés entre Juventus y Torino, que dejaron varios heridos y cinco detenidos.

«Estoy cansado y frustrado de ver que los grandes resultados de nuestros deportistas son opacados por este tipo de noticias», se lamentó Giovanni Malago, presidente del Comité Olímpico Italiano, que supervisa todas las actividades deportivas. «El daño es incalculable».

Todo comenzó cuando aficionados de Torino atacaron el autobús que transportaba a los jugadores de la Juve al acercarse al estadio, rompiendo una ventana. Los hinchas de Juventus respondieron tirando petardos a sus rivales adentro del estadio, causando lesiones a varios.

«No tendremos clemencia con los enemigos del deporte», sostuvo el ministro del Interior Angelino Alfano.

«Alfano debe hacer lo que le hemos estado pidiendo desde hace tiempo, algo que hasta un niño de ocho años haría: imitar a los ingleses y poner policías adentro de los estadios», declaró el presidente del Napoli Aurelio de Laurentis. «Pero hace oídos sordos» a esa recomendación.

ROMA (AP)