Condenan a jefe de clan colombiano por asesinar a periodista y exalcalde

Un líder de la banda criminal Clan Úsuga fue condenado en Colombia a 31 años de cárcel por los asesinatos de un periodista, un exalcalde y un obrero en el noroeste del país, informó este viernes la Fiscalía.

Javier Vega Osorio, alias «Morroco«, fue sentenciado por un juzgado del departamento de Antioquia por el homicidio del periodista Luis Carlos Cervantes Solano, amenazado de muerte desde 2010 y quien murió a balazos el 12 de agosto de 2014 en el municipio de Tarazá.

Cervantes fue asesinado «mientras ayudaba a una amiga a realizar un trasteo (mudanza) en una motocicleta», indicó la Fiscalía en un comunicado, y agregó que miembros del Clan Úsuga «se reunieron a finales del 2013 para planear la muerte del periodista a quien señalaron de ‘sapo’ (soplón)».

Vega también fue condenado por el homicidio del exalcalde de la localidad de Tarazá, Reinaldo Posso Muñetón, y del trabajador de la construcción, Didier José Sánchez Torres, agregó el ente acusador.

El 23 de abril de 2014, ambos fueron «amarrados y montados en contra su voluntad» a un vehículo seguido por «Morroco» para morir después con impactos de armas de fuego, reveló el comunicado.

«Morroco» pertenece a la banda criminal Clan Úsuga -también conocida como Autodefensas Gaitanistas o Los Urabeños-, la más poderosa del país, que surgió tras la desmovilización concertada de unos 32.000 paramilitares de extrema derecha en la década del 2000.

El condenado, preso en una cárcel de Medellín, fue sentenciado por homicidio y concierto para delinquir agravado, entre otros delitos.

Según las autoridades, el Clan Úsuga es responsable del envío de toneladas de cocaína hacia Centroamérica y Estados Unidos, provenientes de Colombia, principal productor mundial del estupefaciente.

Según el más reciente informe de Naciones Unidas, Colombia exportó unas 442 toneladas de cocaína en 2014.

En el conflicto armado colombiano de más de 50 años, han participado guerrillas de izquierda, paramilitares de derecha, fuerzas militares y bandas narcotraficantes. En él han muerto al menos 220.000 personas y más de seis millones han sido desplazadas.