La mujer que es alérgica al agua

Para Rachel Warwick, el agua no es solo algo necesario para vivir, también es una sustancia que puede causarle un dolor y una incomodidad como pocas cosas.

Y es que tan solo con tomar un vaso de agua, su garganta se empieza a irritar y su piel empieza a enrojecer y mostrar una linea de doloroso salpullido.

Tan extrema es esta enfermedad, que incluso su propio sudor genera la reacción, causándole una intensa irritación que puede llegar a durar horas antes de desaparecer, “es horrible, pero si lloro mi cara se hincha”, comentó Rachel a la BBC.

La reacción, conocida como urticaria acuagénica no es exactamente una alergia, pues el cuerpo contiene agua naturalmente, sin embargo, ya sea agua natural o destilada, fría o caliente, comenzará a irritar la piel en cuanto entre en contracto con la misma.

Sin embargo, la vida continúa, así que al preguntársele como puede vivir, con esa enfermedad, como come, calma su sed o se asea, contesta simplemente que “la verdad solo tienes que aguantarte y hacerlo de una vez”.

De acuerdo con Marcus Maurer, dermatólogo de la Fundación y Centro Europeo para las Alergias, la alergia acuagénica “en términos de impedimento de calidad de vida, es una de las peores enfermedades de la piel que se puede tener”, llevando a muchos enfermos a vivir con depresión y angustia.

Para Rachel, como para muchos otros enfermos, sobrevivir no es un problema, pero la vida diaria puede ser un problema. Solo se ducha una vez a la semana, y usa ropa ligera y evita el ejercicio para sudar lo menos posible. No sale de su casa en días lluviosos.

Asimismo, suele tomar leche en lugar de agua, pues la reacción suele ser menor, algo que, como la enfermedad, no tiene una explicación convincente todavía.

La enfermedad actualmente no tiene cura, y el tratamiento consistía únicamente en tomar grandes dosis de antihistamínicos, pues permite a los glóbulos blancos fluir libremente, disminuyendo el dolor, si bien la hinchazón y el enrojecimiento de la piel continúan apareciendo.

Al mismo tiempo, los medicamentos activan las neuronas encargadas de causar comezón, causando que las manchas causaran una terrible comezón, y que las personas parecieran enfermas.

Sin embargo, poco después se descubrió que un medicamento contra el asma podía reducir o incluso desaparecer los síntomas de estas y otras formas de urticaria. Sin embargo, al no existir un estudio a gran escala del omalizumab, pocos hospitales y aseguradoras están dispuestos a pagarle a los enfermos el medicamento.

Asimismo, la urticaria acuagénica es una enfermedad que afecta a una de 230 millones de personas, así que difícilmente se verá un estudio de gran tamaño, lo que necesita Rachel para poder hacer dos cosas que amaba, nadar y bailar bajo la lluvia.