Manicura francesa: la técnica más efectiva para realizarla

Me encanta la manicura francesa, puesto que no solo se trata de un magnífico decorado para nuestras uñas, sino que también es una excelente forma de mantener nuestras manos tan femeninas como es posible.

Sin embargo, las técnicas que me habían mencionado, o que anteriormente conocía, no me habían funcionado con demasiado éxito. Sin mencionar, claro, que hay que tener la suficiente presición para realizar ésta manicura simplemente con el pincel, y mucho, pero mucho pulso.

Hoy aqui te enseñare la técnica que más me ha servido, y sin duda algunos interesantes tips a seguir si lo que buscas es conseguir una espléndida manicura francesa muy sencilla, y fácil de realizar. ¡Ánimo! Y ¡A embellecer nuestras uñas!

Materiales:

Esmalte blanco
Esmalte en brillo
Acetona pura
1 pincel chato
Paso a paso:

Manicura francesa: la técnica más efectiva para realizarla1.JPGPara comenzar la manicura, tan solo debes colocar un paño sobre el cual puedas trabajar sin miedo a manchar nada sobre la mesa. Luego ya puedes comenzar a pintar con el esmalte blanco, colocando pintura sin temor alguno, y de forma totalmente desprolija sobre la punta de la uña. Realiza éste paso por toda la mano, pero realizando una mano a la vez para que no se nos seque el esmalte antes de lo deseado.

Manicura francesa: la técnica más efectiva para realizarla2.JPGMoja el pincel en acetona pura, la cual podemos colocar en una pequeña tapita para no tener que introducir todo el pincel dentro del frasco, y comienza a limpiar cuidadosamente el exceso de pintura blanca de las uñas. Realiza pinceladas horizontales, dejando el grosor que más te guste. Verás como éste paso es verdaderamente sencillo, y es mucho más fácil de realizar de lo que en verdad parece.

Manicura francesa: la técnica más efectiva para realizarla4.JPGLuego de que hayas realizado el paso anterior en ambas manos, ya puedes comenzar a pincelar con un brillo para dar una mejor terminación a ésta decoración. También puedes utilizar algún esmalte algo más opaco, pero de todas formas con un color crudo o blanco pastel si no prefieres un simple brillo. Deja secar la manicura, y ¡listo!

Más fácil imposible, ¿verdad? Y apuesto que sí. Ahora tan solo tienes que conseguir los esmaltes correspondientes, y olvidarte de las viejas técnicas. ¡Intenta esta propuesta! Verás que es muy fácil y efectiva…