Descubra los pro y contras del consumo de cerdo

Por décadas, la carne de cerdo ha sido vista con malos ojos por muchas personas que definitivamente la rechazan; otras lo consumen con moderación y otros tantos se entregan sin reservas al disfrute de la misma. Como sea, no se puede negar que este producto es parte importante de la gastronomía nicaragüense

Por otro lado, pocos se resisten a unos dorados y sabrosos chicharrones entomatados, al lomo relleno, a un arroz aguado con hueso de cerdo, a un filete perfectamente asado en las brasas o a unas tiernas y jugosas costillas a la barbacoa.

¿De dónde le viene la mala fama?

Una de las primeras razones que la gente encuentra para rechazar la carne de cerdo es que se le atribuye la transmisión de enfermedades como la cisticercosis.

Ante ello el Servicio de Inocuidad e Inspección de Alimentos de los Estados Unidos, señala que también se puede adquirir triquinosis y que puede contener otros microorganismos como son Escherichia coli, Salmonella, Staphylococcus aureus, Yersinia enterocolitica y Listeria monocytogenes, que pueden estar en otras carnes y aves de corral.

Las personas pueden infectarse con estas bacterias al consumir carne de cerdo cruda o poco cocinada, o por la contaminación cruzada de las superficies en contacto con los alimentos, como encimeras, tablas de cortar y utensilios. Estas bacterias se destruyen mediante un manejo adecuado y una cocción completa, explica la misma entidad.

Sobre esto último, el sitio fsis.usda.gov recomienda que para disfrutar este alimento de forma segura, debes verificar que al cocinarse alcance una temperatura interna de 145 ° C, medido con un termómetro para alimentos. Luego de eso puedes retirarla del horno o de la cocción que hayas elegido.

No obstante en este punto en particular, la especialista María Rubio, de la Facultad de Veterinaria y Zootecnia de la Universidad Autónoma de México, indica que tiene mucho que ver si esta se ha adquirido en un establecimiento que ofrezca comprobantes de calidad o si se ha consumido en un lugar insalubre.

De ahí que si no estás seguro de la procedencia de la carne, lo mejor es que te abstengas de consumirla.

Otro punto en contra del cerdo es que se le ha catalogado como un producto rico en colesterol. Según Rubio se puede considerar dentro de una dieta saludable y equilibrada, siempre que se elijan las piezas con menos grasa y se consuma en las cantidades adecuadas y no con mucha frecuencia.

Datos a favor

La carne de cerdo destaca por su alto contenido en proteínas de gran valor biológico y el aporte de minerales como potasio, fósforo, zinc y hierro, y vitaminas del grupo B como la B1, B3, B6 y B12, según la Sociedad Española de Dietética y Ciencias de la Alimentación.

Además el sitio pork.org asegura que, hoy en día, el cerdo se compara favorablemente con la grasa y el colesterol de muchos otros tipos de carnes y aves de corral. Agrega también que es de fácil digestión y muchos cortes son tan magros como el pollo.

Respecto al tema de las calorías, que tanto preocupa a todos, te agradará saber que una porción de tres y media onzas de lomo de cerdo solo tiene 111 kcal. Así, según porcinos.org.ar, cocinada a la plancha con poca grasa está totalmente recomendada en dietas hipocalóricas.