Critican a Vicente Fernández «por pasarse de vivo» con Ana Bárbara

Critican a Vicente Fernández
Foto: Critican a Vicente Fernández "por pasarse de vivo" con Ana Bárbara / Cortesía

El desaparecido intérprete Vicente Fernández siempre gozó de la fama de galán empedernido, algunos romances extramatrimoniales fueron confirmados, ya que estuvieron a la vista de todos, algo que a su viuda Doña Cuquita nunca le importó, para ella lo importante era que su marido siempre regresaba.

La esposa de Vicente Fernández aseguró hace poco que estaba al tanto de que a su marido “le gustaba todo, desde muchachas hasta paletas. Y como siempre lo dije, de las puertas del rancho para acá era mi marido, aunque me critican, me criticaron, no me interesa”.

Doña Cuquita recordó que «él era muy él, él sabía dónde estaba yo, qué lugar tenía yo, tan lo supo que nunca se fue”.

Critican a Vicente Fernández "por pasarse de vivo" con Ana Bárbara
Foto: Critican a Vicente Fernández «por pasarse de vivo» con Ana Bárbara / Cortesía

Así fue el momento en que Vicente Fernández coqueteó con Ana Bárbara

Sin embargo, hubo una oportunidad en la que Vicente Fernández llegó a coquetear con Ana Bárbara. Descaradamente, se aprovechó de la situación y no se le movió ni un pelo aun sabiendo que lo estaban grabando en vivo. Tampoco pareció afectarlo el hecho de que Doña Cuquita estuviera ahí. El cantante no pudo contenerse y sus miradas fueron muy evidentes.

 

En el video se ve bastante incómoda Doña Cuquita. Detrás de su marido y Ana Bárbara estaba ella que intentaba saber qué era lo que pasaba. En un momento de la filmación aparece seria, tensa. Es claro que pese a que le ha perdonado todo no la estaba pasando bien ese día. Ella no sonríe, aunque alcanza a percibir qué es lo que sucede delante de sus narices.

El clip muestra a Vicente Fernández haciéndose el guapo descaradamente. Mientras intentaba concentrarse en cantar junto a Ana Bárbara no sabe qué hacer con sus ojos.

Sin poder aguantarnidisimular una pizca le echa unas miradas a su compañera que son más que reveladoras. Él la toma del brazo sin dejar lugar a la distancia y prosigue mirando donde no debe haciéndose el galán en las narices de Doña Cuquita.

ElUniversal