Hondureños claman por la paz en fiesta de su patrona, la Virgen de Suyapa

Miles de hondureños imploraron este lunes junto al nuevo presidente, Juan Orlando Hernández, por la justicia, la paz y la salud en Honduras, durante la celebración del 267 aniversario de la Virgen de Suyapa, patrona nacional, constataron periodistas de la AFP.

«Que brote la paz con el perdón y la comunión», pidió el arzobispo capitalino, el cardenal Oscar Rodríguez, durante su homilía en el santuario de la virgen, al noreste de Tegucigalpa.

Alrededor de 10.000 personas se congregaron dentro y fuera del recinto para participar en la misa y rendir tributo a la Virgen, a la que los hondureños atribuyen poderes milagrosos.

«La Virgen me ha hecho el milagro de curarme de un tumor en la cabeza», contó a la AFP, Margarita López, de 45 años, originaria del municipio de El Triunfo, departamento de Choluteca, 130 km al sur de la capital.

Cuando «me operaron hace cinco años, un día como hoy, Día de la Virgen, me encontraron solo la raíz del tumor, (que) se me deshizo con medicina natural porque yo le pedía a la Virgen», agregó.

Cerca de ella, otra mujer pedía a la Virgen que castigara a las personas que mataron a su hijo de 18 años. «Vine a orar para que se haga justicia, a mi hijo de 18 años me lo mataron, era el único que me sostenía. Le pedí a la Virgen de Suyapa que me ayude para que haya justicia y paz» en Honduras, uno de los países más violentos del mundo, relató la mujer, que no quiso revelar su nombre por temor.

Cuenta la leyenda que hace 267 años, el campesino Alejandro Colindres y un niño que lo acompañaba, Lorenzo Martínez, hallaron la estatuilla de la Virgen milagrosa en una quebrada llamada El Piliguín, 20 km al noreste de Tegucigalpa.

Cuando se disponían a descansar entre la maleza, Colindres sintió en medio de la oscuridad que un objeto le estorbaba. Lo tomó con la mano y lo lanzó lejos, pero al cabo de un rato lo volvió a sentir, por lo que decidió guardarlo en su mochila.

Al día siguiente, al levantarse vio que era una estatuilla de cedro de una virgen de 6,5 centímetros de altura, a la que los lugareños después le construyeron un templo.
En 1853 el Papa Pío IX declaró a la Virgen de Suyapa patrona de Honduras y escogió el 3 de febrero como el día de su fiesta.

Se estima que unos dos millones de hondureños participan en las fiestas de nueve días en honor de Nuestra Señora de Suyapa, que finalizan todos los años en esta fecha.

TEGUCIGALPA, (AFP)