Científicos asocian diabetes tipo 2 con el desarrollo del párkinson

Los pacientes con párkinson (EP) que también padecen diabetes mellitus tipo 2 (DM) podrían tener peor evolución de la enfermedad. Incluso al inicio del párkinson, los síntomas motores son más acusados en quienes también tienen DM.

La diabetes mellitus puede predisponer a una patología similar al párkinson, y cuando está presente en pacientes con la enfermedad, puede inducir un fenotipo más agresivo”.

Esas son las conclusiones a las que llegó un estudio recientemente publicado en la revista Neurology.

Sus autores estudiaron durante tres años a pacientes con ambas enfermedades, a pacientes que solo padecían una de ellas y también a personas sanas.

Este seguimiento permitió identificar algo que los estudios a grandes grupos no habían reflejado: que la diabetes puede tener una influencia negativa en el párkinson.

Estos hallazgos resultan más interesantes si se tiene en cuenta que un ensayo clínico previo encontró que un fármaco para la diabetes, la exenatida, mejora algunos síntomas motores en pacientes con EP.

Para realizar esta investigación, los científicos formaron cuatro grupos:

Uno constituido por 25 pacientes que al inicio del estudio tenían párkinson y diabetes mellitus tipo 2 (que llamaremos Ep + DM)
Un segundo grupo con 25 pacientes con párkinson sin diabetes (grupo EpNoDM)
Otro grupo de 14 pacientes con diabetes y sin párkinson (grupo DmNoEp)
Un grupo control formado por 14 personas sanas (grupo Cn)
Es importante señalar que los pacientes con EP tenían un diagnóstico reciente y no recibieron tratamiento durante el tiempo que duró la investigación, un hecho que descarta una de las variables que pueden influir en los resultados de cualquier estudio: la terapia farmacológica.

Al comienzo de la investigación y después cada seis meses, hasta un total de 3 años, los participantes en este estudio recibieron evaluaciones de sus síntomas motores y cognitivos, de la pérdida de neuronas dopaminérgicas (un signo clásico de EP) y de otros marcadores de degeneración cerebral.

Después de esos tres años, los investigadores observaron que los pacientes del grupo EP + DM tenían peor puntuación en las pruebas que valoraban síntomas motores, pero no fue este el único resultado interesante.

LA DIABETES, UN FACTOR NEGATIVO BAJO TODAS LAS COMBINACIONES

Resulta que en este estudio, la diabetes fue una influencia negativa bajo todos los puntos de vista en que se analizó.

De hecho, los pacientes con ambas enfermedades no solo tenían peor evolución motora, sino que sus procesos cognitivos (intelectuales) también parecen deteriorar más aceleradamente.

Incluso las personas que no tenían un diagnóstico de párkinson, pero sí de diabetes, presentaban al inicio de la investigación mayor pérdida de neuronas dopaminérgicas (recuerda, una alteración que ocurre en todos los pacientes con EP) que los participantes sanos.

En un editorial también publicado en Neurology, los científicos Rohit R. Das y Marcus M. Hunger se hicieron eco de las principales incógnitas que lanzan estos resultados, por ejemplo, ¿los fármacos para la diabetes podrían influir en el curso del párkinson?

Ya al inicio de este artículo comentábamos que hay un fármaco de este tipo que sí parece tener un efecto positivo sobre los síntomas de la enfermedad, una vía que a la luz de los actuales resultados merece ser estudiada con mayor profundidad.