Conoce el sorprendente truco para beber sin embriagarte

licor

El sueño de toda persona que ingiere licor es resistir lo más que pueda y no aparentar ante los demás que ya se encuentra ebrio, pero en ciertas ocasiones esto suele ser un poco difícil, ya que tarde o temprano, todos caemos rendidos ante sus efectos y entramos en el tedioso infierno que suponen las náuseas, el mareo, la pérdida de la razón y un largo etcétera.

Sin embargo, existen algunos viejos trucos para aguantar más el exceso de alcohol de una noche extrema, pero nada se compara con lo que hace un hombre, quien asegura tener el secreto para beber todo lo que quiere sin embriagarse.

Jim Koch es un especialista en bebidas

Pero… ¿cuál es el secreto de Jim? Al parecer, todo se remonta a Joseph Owades, bioquímico y uno de los máximos genios de la cerveza artesanal, quién le habría pasado a Koch el secreto de ingerir una cucharada de levadura antes de tomar cada jarra de cerveza.

¿Levadura para no emborracharse?

Si, has leído bien, levadura, simple levadura de la que usamos para amasar pan o hacer masa de pizzas. Supuestamente, la levadura contiene una enzima llamada alcohol deshidrogenasa, la cual es capaz de romper las partículas que constituyen el alcohol, alivianando el trabajo del hígado.

 

Supuestamente, este simple truco es todo lo que necesitamos para ser el rey indiscutido de la ingesta de alcohol, un verdadero varón de la cerveza.

¿Mito o realidad?

De buenas a primeras, bioquímicamente, el truco creado por Joseph Owades funciona. Sin embargo, muchas personas se han dedicado a comprobar su eficacia a través de un estudio práctico donde se ha analizado el porcentaje de alcohol en la sangre de tres personas mientras bebían cerveza sin haber ingerido levadura, habiendo ingerido y simplemente habiendo tomado agua entre jarra y jarra.

Efectivamente, la levadura baja el nivel de alcohol en la sangre, pero es un porcentaje realmente pequeño, casi imperceptible. Mientras tanto, el agua parece ser lo más efectivo para aguantar una buena noche de tragos.

Beber un vaso de agua entre copa y copa baja notoriamente el porcentaje de alcohol que nuestra sangre recibe y si lo pensamos bien, es muy lógico. El agua es un solvente universal y diluye el alcohol en el estómago, hace que llegue menor cantidad al hígado y aliviana su trabajo.