Tormenta tropical Iota ingresa a Honduras por El Paraíso

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Iota llegó este martes a Honduras como tormenta tropical después de dejar ocho muertos en su camino y de provocar daños en Nicaragua, donde miles de personas quedaron incomunicadas, sin agua ni luz. La tormenta amenaza con agravar la situación de zonas de Centroamérica devastadas hace dos semanas por el ciclón Eta.

El ciclón dejó seis muertos en Nicaragua, dos de ellos niños, además de uno en Panamá y otro en la isla colombiana de Providencia.

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El jefe de Meteorología de la protección civil hondureña (Copeco), Francisco Argeñal, dijo a la AFP que Iota entró a Honduras por el departamento oriental de El Paraíso y pasó 55 km al sur de Tegucigalpa.

Argeñal pronosticó que la tormenta, que avanza a 19 km/h con vientos sostenidos de 80 km/h, llegará a El Salvador la madrugada del miércoles.

El gobierno hondureño ordenó el cierre de las principales carreteras del país hasta la mañana del miércoles ante el riesgo de desbordamiento de ríos.

Iota, que tocó tierra la noche del lunes como huracán categoría 5 (la máxima en la escala Saffir-Simpson), se degradó a tormenta tropical este martes.

Más fuerte que Eta, Iota llegó a Nicaragua como huracán con vientos máximos de 260 km/h, según un informe del Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos (NHC).

Inundaciones repentinas y crecidas de ríos que amenazan la vida de los pobladores se continuarían registrando hasta el jueves en partes de Centroamérica debido a las lluvias provocadas por Iota, advirtió la NHC.

Y en Honduras, Nicaragua y Guatemala estos fenómenos "podrían verse exacerbados por los efectos recientes del huracán Eta", que tocó tierra el 3 de noviembre también en el Caribe nicaragüense y dejó al menos 200 muertos y 2,5 millones de afectados en Centroamérica.

Amenaza regional

Mientras Iota se acercaba a Honduras, militares y policías desalojaban a pobladores de zonas de riesgo en la región del valle de Sula y de orillas de los ríos y barrios propensos a deslaves en Tegucigalpa.

En la comunidad miskita de Nueva Jerusalén, en el Caribe, los vientos destruyeron el techo del centro de salud y 38 viviendas, y arrancaron árboles, según un informe de Copeco.  

El lunes, al menos una persona murió en la isla colombiana Providencia donde Iota destruyó cerca del 98% de su infraestructura, según informó el presidente Iván Duque en Twitter.

Las autoridades de Panamá, en tanto, reportaron una mujer fallecida en la comarca indígena Ngäbe Buglé, mientras unas 2.000 personas eran  albergadas, aunque las lluvias disminuyeron en ese país.

Iota también se hizo sentir en Costa Rica, que reportó 16 inundaciones, en su mayoría en el litoral Pacífico, y cinco deslizamientos que bloquearon rutas, según la Comisión Nacional de Emergencias.

Guatemala se preparaba para "lo peor", dijo el presidente Alejandro Giammattei, aunque los daños han sido menores a lo esperado.

La actual temporada de huracanes en el Atlántico ha batido récords. Iota es la decimotercera de las 30 tormentas con nombre registradas este año que alcanzó la categoría de huracán.