Presidente de México no prevé intervenir en asuntos internos de ningún país

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La política exterior del presidente electo de México, Andrés Manuel López Obrador, no prevé intervenir en los asuntos internos de ningún país de la región.

Así lo dejó claro el canciller entrante de la nación latinoamericana, Marcelo Ebrard, durante una entrevista con Radio Fórmula: "México seguirá una política exterior respetuosa de no intervención y, en este momento, no esperamos abandonar esa política".

Esa política incluye las cuestiones internas de países como Venezuela y Nicaragua, una posición que dista de la asumida por el Gobierno saliente de Enrique Peña Nieto, quien colocó a México como actor del llamado "Grupo de Lima" para propiciar medidas de presión contra el Ejecutivo del presidente venezolano, Nicolás Maduro, y desconocer la legitimidad de su reelección, el pasado 20 de mayo.

"Eso no significa que no nos preocupe la situación en un país u otro, en este caso, Venezuela. Vamos a analizarlo y a ver cómo podemos diseñar o ayudar a contribuir de la mejor manera", agregó el próximo jefe de la diplomacia mexicana.

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De igual forma, indicó que se mantendrá al margen de la situación en Nicaragua, donde recientemente los enfrentamientos entre la policía y manifestantes opositores han dejado más de un centenar de víctimas fatales.

Ebrard también adelantó que el próximo viernes llegará a México el secretario de Estado de EE.UU., Mike Pompeo, para reunirse con López Obrador y discutir temas de la agenda bilateral que se ha tensado desde la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca, con las amenazas de construir un muro fronterizo en ambos países y salir del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).

"El tratamiento que recibimos del gobierno de los EE.UU. ha sido terrible", indicó Ebrard. No obstante, destacó que aún es posible "encontrar las áreas de comprensión" entre ambas administraciones, destacó RT.

El próximo canciller destacó que si bien tiene un interés de conciliar las diferencias, cree que su deber es "fortalecer las posiciones" de México en temas comerciales frente a EE.UU. y "relanzar" la política exterior de su país frente a toda América Latina, la Unión Europea y China.