Cuba condecora al puertorriqueño Óscar López con la Orden de la Solidaridad

La Habana, 14 nov (EFE).- El líder independentista puertorriqueño Óscar López Rivera fue condecorado hoy en La Habana con la Orden de la Solidaridad concedida por el Consejo de Estado de Cuba por su valor y resistencia durante los casi 36 años que permaneció encarcelado en Estados Unidos.

 

López Rivera resaltó en el acto de homenaje la trascendencia de luchar por "independencia, soberanía, por ser dignos de nuestros pueblos", tras recibir la medalla que le impuso la miembro del Buró Político del gobernante Partido Comunista de Cuba y vicepresidenta, Mercedes López Acea.

"El Gobierno de Estados Unidos ha tenido una práctica de odio y miedo y eso destruye sociedades. Desde que son trece colonias se apreciaba la ambición de convertirse en un imperio", subrayó el puertorriqueño, citado por medios oficiales de la isla.

El independentista manifestó su confianza en la continuidad del ejemplo de Cuba cuando "hoy se vive en un mundo donde existen gobiernos que promueven guerras, y que saquean a los más vulnerables" y señaló que para él "la ciudadanía es un deber, y cumplir con causas justas y nobles, es mandatorio".

Durante la ceremonia, también intervino el presidente del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (ICAP), Fernando González, uno de los "cinco héroes" -los agentes cubanos que cumplieron largas condenas en EE.UU. por supuesto espionaje.

González calificó a López Rivera como un "símbolo de sublevación natural contra el colonialismo" y destacó su capacidad para "resistir, su valor personal, su sentido de dignidad y de solidaridad con los más necesitados".

Antes de recibir la distinción, López Rivera homenajeó al prócer de las guerras independentistas de Cuba, José Martí, con la colocación de una ofrenda floral al pie del monumento al héroe nacional en la Plaza de la Revolución de La Habana.

López Rivera, de 74 años, fue liberado el pasado mayo, después de que el expresidente de EE.UU. Barack Obama aprobara un indulto por el que se le conmutaba su condena de 70 años de prisión, luego de haber cumplido casi 36 años, doce de ellos en régimen de estricto aislamiento.