Jefe de la ONU quiere 900 cascos azules más en República Centroafricana

Advirtiendo sobre el riesgo de una limpieza étnica, el secretario general de la ONU, Antonio Guterres, exhortó el martes al Consejo de Seguridad a reforzar la misión de paz en República Centroafricana con 900 cascos azules adicionales.

En un reporte al Consejo, Guterres afirmó que Minusca, la misión de la ONU de 12.000 hombres, había alcanzado su límite y luchaba para manejar la creciente violencia en el empobrecido país.

"Desde finales de 2016, la situación de seguridad se ha deteriorado progresivamente en las afueras de Bangui, con mayor violencia y un alto riesgo de limpieza étnica en algunas partes del país", dice Guterres en el reporte obtenido por la AFP.

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"Recomiendo por lo tanto un incremento de 900 cascos azules", incluyendo dos cuerpos de infantería y un batallón que se despliegue en el este y centro del país", agrega.

El jefe de la ONU realizará su primera visita a República Centroafricana este mes mientras el país lucha para superar la violencia sectaria que explotó luego de la expulsión en 2013 del líder Francois Bozize por los rebeldes Seleka, de mayoría musulmana.

Francia intervino militarmente para expulsar a estos rebeldes, pero el país continúa sumido en la violencia.

Más de 600.000 personas han debido abandonar sus hogares dentro del país y otros 500.000 han cruzado la frontera y hoy son refugiados. La mitad de la población, unos 2,4 millones de habitantes, necesita algún tipo de ayuda.

El Consejo de Seguridad debe decidir el próximo mes si renueva la Minusca mientras Estados Unidos, el principal contribuyente, está presionando para reducir costos.

 

En contexto

Unos 11.000 rohinyás huyeron en un solo día a Bangladesh, confirma la ONU

Unos 11.000 rohinyás huyeron de Birmania el pasado lunes 10 de octubre y cruzaron a Bangladesh, en un repunte de la oleada de refugiados que han escapado desde finales de agosto de la ofensiva militar contra esta minoría, dijo hoy la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR).

Esos miles de refugiados cruzaron la frontera terrestre, mientras que el mismo día una embarcación repleta de refugiados rohinyás naufragó causando al menos veinticuatro muertos y decenas de desaparecidos.

"Estamos trabajando con las autoridades de Bangladesh para preparar un centro de tránsito para el potencial éxodo de refugiados en los próximos días", indicó el portavoz del organismo, Adrian Edwards.

Más de medio millón de rohinyás, una minoría de Birmania de confesión musulmana y que vive en el estado de Rakáin (este del país) han abandonado sus hogares desde que empezó la campaña del Ejército birmano.

"Hemos vuelto a la situación de alerta máxima en lo que se refiere a la afluencia de refugiados. Con 11.000 llegadas en un día estamos volviendo a niveles pico, así que debemos estar preparados para un éxodo mayor", explicó Edwards.

"Esto potencialmente puede empeorar", agregó, sin poder ofrecer una explicación de la razón de ese repunte.